FEMINICIDIO DE YULIANA ANDREA SAMBONI MUÑOZ ES UNA MUESTRA DE LAS ATROCIDADES AFRONTADAS POR LAS MUJERES INDÍGENAS EN COLOMBIA

“[Las mujeres indígenas víctimas de desplazamiento forzado] se asustan ante la inmensidad de la ciudad, el anonimato y la falta de solidaridad de sus habitantes, nos mata el recuerdo de nuestros montes y selvas y de sus sonidos. Nos persiguen las imágenes de la angustia cuando tuvimos que salir corriendo con lo poco que teníamos o podíamos cargar para hacerle el quite a la muerte y desolación”.

ONIC citada en Auto 092 de 2008, Corte Constitucional

YULIANA ANDREA SAMBONI MUÑOZ era una menor indígena del pueblo yanacona, solo tenía 7 años, ella y su familia habían llegado hace poco a Bogotá, formaban parte de las más de 8 millones de víctimas que se cuentan en el país producto del conflicto armado. Hoy nos indigna su cruel feminicidio y vejámenes a los que fue sometida, hoy los Pueblos Indígenas clamamos justicia frente a la atrocidad de los hechos acaecidos, hoy mujeres y hombres indígenas pedimos que se sancione al autor y cómplices de tan deleznable hecho.

Y es que para los Pueblos Indígenas, afrontar un 98% de impunidad frente a los casos de vulneraciones de derechos que nos han afectado y aún hoy nos afectan, resulta inadmisible; sin embargo, el asesinato de Yuliana sin lugar a dudas nos hace exigir que se transforme este patrón de conducta, poniéndose en marcha una real y diferencial atención que permita investigar y juzgar con celeridad al presunto responsable de tan devastadora conducta.

Hoy más que nunca se evidencian las crueles realidades afrontadas por las mujeres y niñas indígenas víctimas a lo largo y ancho del país; reconocidas con profunda sabiduría por la Corte Constitucional en sus providencias. Es cierto que “las mujeres indígenas [sufrimos] la carga de múltiples discriminaciones y violencias superpuestas”; es cierto que las mujeres indígenas nos vemos afectadas por los “patrones de violencia y discriminación de género de índole estructural en la sociedad colombiana, preexistentes al desplazamiento pero que se ven potenciados y degenerados por el mismo”; es cierto que para las niñas y niños indígenas “La pertenencia étnica [es un factor] crítico de intensificación y confluencia de problemas transversales”; hoy más que nunca es cierto que los pueblos indígenas, sus mujeres, hombres, niños y niñas, estamos en proceso inminente de exterminio. (Autos 092 y 251 de 2008)

Por ello, a pesar del intenso dolor colectivo, exigimos que todas las entidades competentes, transformen su accionar desarticulado y confluyan urgentemente en esfuerzos para atender el feminicidio de YULIANA ANDREA SAMBONI MUÑOZ, para atender a su familia enlutada por su muerte, al Pueblo Yanacona al cual pertenecía la menor y a los Pueblos Indígenas, cada vez más golpeados por el conflicto armado, sus factores subyacentes y vinculados, el empobrecimiento, la discriminación, la exclusión, todos problemas estructurales que nos abocan a desaparecer.

Hacemos un llamado al gobierno nacional para que por un lado repudie públicamente eventos tan atroces y defina con carácter urgente acciones tendientes a motivar la transformación de las políticas públicas existentes para atender casos de feminicidios y, por el otro, a actuar de manera decidida para que en cumplimiento de lo establecido en la Constitución Política y en la Convención Interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer, se implementen los planes de salvaguarda étnica, el Programa de Garantía de Derechos para Pueblos Indígenas y el Programa de Protección para Mujeres Indígenas.

YULIANA ANDREA SAMBONI MUÑOZ vivirá en nuestra memoria colectiva como una víctima de la crueldad y el abandono, no como un recuerdo efímero, sino como un motivo de lucha permanente, por ella y por las cientos de niñas y mujeres indígenas anónimas víctimas de feminicidio en Colombia.

Bogotá D.C., 6 de diciembre de 2016

COMISIÓN DE DERECHOS HUMANOS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS