Foto realizada por Ernesto Che Mercado Jones

Comunicado de los Pueblos y Autoridades Indígenas Tradicionales del departamento de Amazonas al Gobierno Nacional, a la Comunidad Internacional y a la ciudadanía.

Desde el primer momento en que los pueblos indígenas de la amazonia colombiana tuvimos contacto con hombres de otros mundos todo se nos convirtió en una lucha por nuestra territorio y sobre todo por perpetuar nuestro conocimiento, por nuestra identidad y la manera de gobernar de acuerdos a los principios y mandatos entregados por el Creador de cada uno de nuestros pueblos. En definitiva, nuestra lucha ha sido por sobrevivir. Son incontables las narraciones de violencia histórica de diversos agentes externos a la sociedad de los pueblos indígenas de la amazonia; desde el exterminio en la conquista, pasando por el etnocidio de la Cauchería, la evangelización, la bonanza de pieles y extracción de nuestros recursos, hasta el atentado a la vida de los líderes indígenas, todas estas formas de violencia solo nos han conducido al exterminio físico y cultural.

Hace tan sólo 5 días en La Pedrera Amazonas, hombres armados torturaron a Sofía Mariño y amenazaron a su familia incluyendo a su esposo Darío Silva, también líder indígena de la Amazonía. Sofía estuvo a punto de sumarse a la cifra de 21 líderes asesinados en la última semana en Colombia, de los últimos casos que tenemos noticia es el asesinato de Francisco y Darío Dovigama, indígenas Embera de Orito Putumayo, el día de ayer 6 de julio de 2018, que nos duele igual como seres humanos y como hermanos de nuestra gran familia indígena.

El Gobierno Nacional insiste en que estos hechos no son sistemáticos, nosotros entendemos que esto lo hacen para no reconocer su responsabilidad y para no tomar medidas frente a la oleada de homicidios a líderes sociales y defensores de derechos humanos en el país. La defensoría del pueblo da cuenta de 311 asesinatos desde el 1º de enero hasta el 30 de junio de este año; y de manera particular para el departamento del Amazonas se ha emitido el Informe de Riesgo No. 020-17 (para el Eje Caquetá y Apaporis del Departamento del Amazonas) por parte del Sistema de Alertas Tempranas así como Alerta Temprana por parte de la Comisión Intersectorial de Alertas Tempranas que preside el Ministerio del interior desde mayo de 2017. Así las cosas, la realidad es clara: ¡nos están matando!

Sin embargo, el gobierno, en todos los niveles, se niega a hacer algo como si eso le significara un deber que no tuviera que asumir: el de proteger la vida de quienes habitamos en el país; desconocemos las razones por las que estamos siendo ultimados, tal vez sea por ser indígenas, tal vez sea por ser campesinos o por no ser latifundistas, tal vez sea por acudir a la justicia o por querer vivir en paz.

Desde la palabra de vida entregada como mandato por el creador a nuestros curadores, chamanes, caciques y sabedores tradicionales, hacemos un reclamo por la vida, no podemos guardar silencio ante los que pretenden desaparecernos y por eso hacemos responsable al Gobierno Nacional por cada una de las vidas que se ha negado a proteger; es inadmisible la pérdida de una vida más, es inadmisible una amenaza más, pero sobre todo es inadmisible un acto más de indiferencia por parte del Estado frente a la grave vulneración a los derechos humanos en Colombia, porque ya sea en tiempos de guerra o en tiempos de paz la razón de ser del Estado es servir como garante a la vida en condiciones de integridad, de no ser así concluiríamos que nos encontramos ante un Estado fallido que ni siquiera está en la capacidad de evaluar y actuar ante la grave problemática que se nos presenta, por causa de quienes se empeñan en tener las manos cubiertas con la sangre de sus semejantes.

Los pueblos indígenas del Amazonas, desde el mandato de nuestros creadores y con base en la prevención, manejo y curación del mundo, expresamos desde nuestras malocas y desde nuestros territorios la humanización de la palabra de vida y con ella estamos dispuestos a seguir perpetuándola, para que la humanidad resuelva sus diferencias sin quitarle el aliento de vida a otro hermano.

Por ello:

Exhortamos al Gobierno colombiano a reconocer la grave situación de violencia que se presenta en el territorio Nacional y a cumplir con su misión de tomar medidas inmediatas para proteger a todos aquellos que están en riesgo, sin esperar a categorizar estos hechos como sistemáticos, pues nada justifica su omisión en la responsabilidad de salvaguardar nuestras vidas.

 

  1. Solicitamos a los Entes Territoriales, a la Fuerza Pública, al Ministerio Público y a la sociedad en general, sumarse a las acciones para frenar la oleada de violencia sobre la ciudadanía.

 

  1. Solicitamos urgentemente a la comunidad internacional, a los Organismos de las Naciones Unidas, al Sistema Interamericano, a los países y pueblos hermanos que actúen conforme apremia este momento, cada segundo perdido es una concesión a la violencia.

 

  1. Demandamos a la justicia colombiana se realice inmediatamente una audiencia pública, y así ordenar las medidas que sean necesarias para proteger la vida y la integridad de los líderes sociales y defensores de derechos humanos en el país.

 

Los pueblos indígenas del departamento de Amazonas, hacemos saber a todos aquellos que han perdido a sus seres amados que ellos siempre estarán en nuestro sistema de pensamiento, como seres espirituales-vitales, que seguirán acompañándonos en nuestros rituales de curación para restablecer la armonía del mundo.

 

Reunidos en la ciudad de Leticia -Amazonas- el 7 de julio del año 2018 enviamos a todos, nuestro más sentido gesto de solidaridad.