Desde la noche de los tiempos, los Pueblos Indígenas en Colombia hemos sido maltratados. Las CAUTELAR relaciones inequitativas, que ocultan su origen en la historia, olvidan muchos rostros en su recorrido hasta el presente. Ahora, el miedo de desaparecer hace nido en nuestro ser colectivo: la guerra, sus factores 1 subyacentes y vinculados y los factores 2 transversales nos abocan al hórrido panorama de la extinción cultural y física.

También se maltrata a nuestros Territorios que son, tanto como las Comunidades y los Pueblos Indígenas, víctimas: las actividades de explotación y extracción de hidrocarburos, metales y minerales; la implementación de centros de producción de materias primas y bienes destruyen nuestra Tierra por solventar los requerimientos del consumismo. Así, el desbalance fundamental que esto ocasiona hace que los múltiples rostros de la desterritorialización (desplazamiento, confinamiento, falta de acceso, etc.) se materialicen, ubicándonos en el escenario de la extinción cultural y física ya mencionada.

Por ello, porque no queremos ser un recuerdo, porque no queremos que nuestros Territorios sufran más, alzamos nuestra voz al solicitar audiencia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos -CIDH- y ella escuchó: durante su 168 periodo de sesiones abrió espacio para los Pueblos Indígenas de Colombia , tras lo cual, otorgaron medidas cautelares en favor de los Resguardos Gonzaya (Buenavista) y Po Piyuya (Santa Cruz de Piñuña Blanco), Puerto Asís (Putumayo) del Pueblo Indígena Siona y de sus Autoridades y dirigentes.

Boletín Numero 2

BOLETIN DDHHPI No 2

Medidas cautelares para el pueblo Siona.

CAUTELARES SIONA_53_2018_mc_395-18_0